
Martes/13-7-21
En las últimas semanas, después de las elecciones del pasado 6 de junio, a través de redes sociales, ha circulado el rumor de que la elección celebrada en Solidaridad, donde estuvo en disputa la presidencia municipal, se podría repetir, algo totalmente falso.
Hasta el momento, las especulaciones aseguran que anular el triunfo de Lili Campos Miranda, se debe a que la maquinaria del Estado operó durante las elecciones a favor de la hoy virtual alcalde electa. La ciudadanía ha preferido las teorías conspirativas en lugar de reconocer que la victoria electoral de quien encabezara la administración municipal para el periodo 2021-2024, fue una decisión de quienes salieron a votar y de nadie más.
Sin lugar a dudas, más que darle la atención innecesaria a rumores sin sustento, es tiempo de humanizar y ciudadanizar la política. Porque, como seres humanos, los gobernantes serán tan falibles, al igual que los demás, por ello tendrán que reforzarse los mecanismos estadísticos que les ayudarán a tomar decisiones.
No se puede seguir participando en los procesos electorales, con la idea de que se asiste a un concurso de popularidad o de cofradía. De salir a votar por el más conocido o el que forma parte del partido político con el que se simpatiza. Es irresponsable y nos empuja lejos en esta deriva en la que estamos, un claro ejemplo es Solidaridad.
Donde, urge un cambio, es el deseo de los habitantes de este municipio, por lo cual, más allá de soltar rumores sin sustentos, se debe de reflexionar sobre cómo votamos y qué es lo que se le va a exigir a la próxima alcaldesa y su equipo de colaboradores. Ya he reiterado en otras ocasiones la importancia de que la ciudadanía se involucre en la política y dejar de criticar todo aquello que no concuerda con la forma de observar el mundo.
Al igual, se requiere de esos ciudadanos de a pie, activos, que observen, analicen, exijan, cuestionen el quehacer del gobierno saliente y, por supuesto del entrante. De esa constancia y madurez. Para comprender los sucesos políticos de Solidaridad.
Es de la única manera que se le dará vida a ese discurso que llevan “tatuado” quienes hoy, hacen política en este país, hablan de que es un deber democrático que va más allá del partidismo, de la ideología y hasta del fanatismo.
Es tiempo de encontrar soluciones en común para los problemas que aquejan a Solidaridad (que son los de todos) y encaminarnos a un futuro con instituciones todavía más sólidas, una ciudadanía con mayor participación y un municipio que brinde mejores condiciones de vida para quienes lo habitan.
Para finalizar, como se titula esta colaboración periodística MENOS RUMORES Y MAS MADUREZ.
Twitter/@LOTECL777