
FUENTE: AGENCIAS
La Sala Xalapa del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federaciรณn (TEPJF) desmantelรณ el polรฉmico intento del Tribunal Electoral de Quintana Roo (Teqroo) de mantener con vida al partido Mรกs Apoyo Social (MAS), revocando la decisiรณn que otorgaba su registro como partido polรญtico local. Este fallo deja en evidencia no solo la falta de rigor legal del Teqroo, sino tambiรฉn los cuestionables criterios que su presidente, Sergio Avilรฉs Demeneghi, ha impulsado, erosionando aรบn mรกs la confianza en el organismo.
El pasado 19 de noviembre, el Teqroo sorprendiรณ al utilizar un “criterio novedoso” para justificar la permanencia del MAS. A pesar de que el partido obtuvo apenas el 1.9% de los votos en las elecciones de 2024 โmuy por debajo del 3% requeridoโ, el tribunal argumentรณ que el MAS habรญa superado el umbral en la elecciรณn de gobernador en 2022. Esta interpretaciรณn, claramente inconsistente con la ley electoral, ignoraba que el porcentaje debe lograrse en la elecciรณn inmediata anterior, en este caso, las de 2024.
El fallo del Teqroo no solo era jurรญdicamente dรฉbil, sino que generรณ indignaciรณn entre los partidos polรญticos del estado, quienes no dudaron en impugnarlo. La Sala Xalapa finalmente corrigiรณ esta maniobra, al confirmar que el Instituto Electoral de Quintana Roo actuรณ correctamente al retirar el registro del MAS.
La resoluciรณn de Xalapa no solo ratifica el apego a la legalidad, sino que tambiรฉn expone las irregularidades y favoritismos del Teqroo bajo la direcciรณn de Avilรฉs Demeneghi. Su insistencia en decisiones contrarias a la ley, como esta, ha mermado por completo la credibilidad de la instituciรณn que preside, dejando en entredicho su capacidad para garantizar procesos electorales imparciales en Quintana Roo.
Este episodio no puede pasar desapercibido. Mรกs allรก de la pรฉrdida del registro del MAS, lo verdaderamente preocupante es la persistencia de criterios errรณneos y el evidente sesgo de quienes deberรญan ser รกrbitros imparciales. Quintana Roo necesita un tribunal electoral sรณlido y confiable, no uno que socave la democracia con decisiones que parecen mรกs polรญticas que jurรญdicas.
La correcciรณn de la Sala Xalapa es un alivio temporal, pero el verdadero desafรญo radica en reconstruir la confianza ciudadana en las instituciones electorales. Mientras figuras como Sergio Avilรฉs sigan al frente, este objetivo parece cada vez mรกs lejano.