
Sin duda alguna que, los trastornos mentales son hoy en día una de las principales causas de discapacidad en el mundo. resulta sorprendente que no se le preste la atención debida ni en las políticas públicas, ni entre las y los tomadores de decisiones, ni en los medios de comunicación ni en las escuelas, ni en las familias, ni en la agenda global dado el impacto que tiene.
De ahí que, el ataque a puñaladas por parte de un estudiante a su maestra en el interior del salón de clases en el municipio de Ramos Arzipe, Coahuila y que se viralizó en redes sociales. Confirma la existencia de una pandemia en el mundo de la que poco se habla, se estigmatiza, se ignora y que le está costando muchas vidas al planeta y generando un daño irreparable si se sigue invisibilizando e ignorando, la falta de SALUD MENTAL.
Lo que es necesario destacar, es que, la falta de salud mental afectan a toda la población, la niñez, la juventud, a las personas mayores y a mujeres y hombres de manera diferenciada y específica en distintas regiones. La ignorancia, las costumbres, la escasez de información y adecuado tratamiento, la violencia, las guerras, las migraciones, el cambio climático, el estigma, la religión, el bullying, la agresión doméstica, la coacción de pareja, la segregación en general y la discriminación de género en particular y una amplia gama de factores inciden en ello.
Por lo cual, no esperemos a que haya un suicidio más en el mundo, alguien marginado por padecer depresión, o la que le fueron violentados sus derechos por ser recluida o encadenada por carecer de sus facultades mentales, una mujer con estrés postraumático por ser víctima de abuso narcisista, un joven recluido o deprimido por ser víctima de bullying, un individuo estigmatizada por tener trastorno bipolar. No esperemos la llegada del 10 de octubre de cada año, cuando se conmemora el Día Internacional de la salud mental, para generar conciencia.
HAGAMOS DE LA SALUD MENTAL UNA PRIORIDAD.